Eficiencia energética

Subcontador eléctrico: cómo repartir la luz sin discutir por la factura

Un solo contador y varios usuarios: el subcontador eléctrico mide cada consumo por separado. Qué modelo elegir, qué es el certificado MID y cuándo no basta.

6 de noviembre de 20267 min de lectura·Equipo JMC Electricidad
Subcontador eléctrico monofásico modular de carril DIN con pantalla LCD de kWh

Una nave dividida en dos talleres, un local con una vivienda encima, un apartamento turístico en la planta baja de la casa familiar. Un solo contador de la distribuidora y dos o tres usuarios que pagan una única factura. Al final de cada mes alguien reparte "a ojo" y casi siempre alguien sale perdiendo. El subcontador eléctrico resuelve justo eso: mide en kWh lo que consume cada parte, con una lectura que se puede comprobar.

Puntos clave

  • Un subcontador es un contador privado que se monta en el cuadro, después del contador de la compañía, para medir una parte de la instalación.
  • Los modelos modulares ocupan 1 módulo de carril DIN (monofásicos) y se instalan en el propio cuadro.
  • Si la lectura sirve para cobrar o repartir gastos, elige un equipo con certificado MID.
  • No sustituye al contador oficial: la factura sigue llegando a un solo titular.
  • Revender electricidad con margen no es una actividad libre en España; el subcontador sirve para repartir el coste real.
  • Cuando cada usuario necesita su propia potencia y su propio contrato, la solución es un suministro independiente, no un subcontador.

¿Qué es un subcontador eléctrico y para qué sirve?

Es un medidor de energía que instala el propio titular dentro de su instalación interior. Mide solo lo que pasa por el circuito o la línea donde se coloca, mientras el contador de la distribuidora sigue midiendo el total.

Los usos más habituales que vemos en Navarra y La Rioja:

  • Naves o locales compartidos por dos empresas con una única acometida.
  • Vivienda y negocio en el mismo edificio (bar con piso arriba, taller junto a la casa).
  • Apartamentos turísticos o de alquiler que cuelgan de la instalación de la vivienda principal.
  • Control interno en empresas: saber cuánto gasta una cámara frigorífica, un compresor o una línea de producción.
  • Punto de recarga del coche eléctrico en una instalación compartida.

En el último caso, el subcontador cumple la misma función que en una comunidad: separar un consumo concreto. Lo explicamos con detalle en la guía de punto de recarga en garaje comunitario.

Tipos de subcontador: cuál necesitas

Tipo Dónde se usa Qué tener en cuenta
Monofásico modular (1 módulo DIN) Viviendas, apartamentos, locales pequeños Comprueba la intensidad máxima: hay modelos de 45 A y de 80 A
Trifásico modular Naves, talleres, maquinaria Mide las tres fases; ocupa más módulos
Trifásico con transformadores de intensidad Líneas grandes de nave o cuadro general Para corrientes que superan la conexión directa
Con comunicación (Modbus, wifi, pulsos) Empresas que quieren lectura remota Permite volcar datos a un sistema de monitorización

La intensidad máxima del subcontador debe estar por encima de la protección del circuito que mide. Un equipo de 45 A colocado aguas abajo de un magnetotérmico de 63 A es un error de diseño, aunque el día de la instalación funcione.

Si lo que buscas es controlar el consumo de toda una planta por áreas, el subcontador es la pieza básica de un sistema mayor. Lo contamos en monitorización del consumo energético en empresas.

¿Qué es el certificado MID y cuándo es imprescindible?

MID es la directiva europea de instrumentos de medida. Un contador con marcado MID ha pasado una verificación metrológica y su lectura tiene validez para facturar o repartir costes.

Si el número del subcontador va a convertirse en dinero que paga otra persona, usa un equipo MID. Los propios fabricantes lo indican así para los contadores destinados a refacturar energía. Un medidor barato sin certificar vale para curiosear tu consumo, pero no para sostener una cuenta ante un inquilino o un socio que no está de acuerdo.

Comprueba en la ficha técnica y en el frontal del aparato:

  • El marcado M con el año y el número de organismo notificado.
  • La clase de precisión (A, B o C según la directiva).
  • Que la lectura sea acumulada y no se pueda poner a cero desde el frontal.
  • Si es posible, un precinto en las bornas para evitar manipulaciones.

¿Se puede cobrar la luz con un subcontador?

Aquí conviene ser prudente. La venta de electricidad en España está reservada a comercializadoras y otras figuras reguladas por la normativa del sector eléctrico, así que no es lo mismo repartir un gasto que vender energía con beneficio.

Lo que se hace habitualmente es repercutir el coste real:

  1. Leer el subcontador al inicio y al final del periodo de facturación.
  2. Calcular el precio medio del kWh de la factura (energía, peajes, impuestos).
  3. Aplicar ese precio a los kWh medidos, sin margen.
  4. Dejarlo pactado por escrito en el contrato de alquiler o en el acuerdo entre socios.

El término de potencia es el punto que más discusiones genera: no depende de los kWh, así que hay que acordar cómo se reparte (a partes iguales, por potencia instalada de cada uno...). Si tienes dudas legales sobre tu caso concreto, consúltalo con tu asesor antes de firmar.

Subcontador o suministro independiente: cómo decidir

El subcontador es barato y rápido, pero tiene un límite claro: todos siguen colgando de la misma potencia contratada y del mismo titular. Si uno de los usuarios arranca una máquina potente, puede hacer saltar la protección general y dejar sin luz al otro.

Basta con un subcontador cuando...

  • Los consumos son pequeños o moderados y no coinciden en picos.
  • Hay confianza entre las partes (familia, socios, un alquiler estable).
  • El titular del suministro acepta seguir pagando la factura completa.

Conviene un suministro propio cuando...

  • Cada actividad necesita su propia potencia y su propio contrato con la comercializadora.
  • Uno de los usuarios es una actividad con licencia distinta (local de pública concurrencia, taller).
  • Se va a vender o alquilar a largo plazo una parte del inmueble.

Un suministro nuevo implica pedir acometida o ampliar la centralización de contadores, con su boletín y su legalización. Lo explicamos en qué es el boletín eléctrico y en la guía de acometida eléctrica.

Cómo se instala un subcontador en el cuadro

El montaje lo debe hacer un instalador autorizado, porque supone abrir el cuadro y trabajar sobre la línea:

  1. Identificar los circuitos que pertenecen a cada usuario. En muchas instalaciones antiguas están mezclados y hay que reorganizarlos.
  2. Comprobar el espacio libre en el cuadro. Si no hay hueco, se añade una caja modular o se amplía el cuadro.
  3. Montar el subcontador aguas abajo de la protección de esa línea, con la sección de cable adecuada.
  4. Etiquetar el equipo y anotar la lectura inicial delante de las dos partes.
  5. Si se quiere lectura remota, cablear la salida de pulsos o la comunicación.

Si al abrir el cuadro aparecen protecciones viejas o sin diferencial, es buen momento para revisarlo: tienes las señales en cuándo cambiar el cuadro eléctrico de casa.

Preguntas frecuentes

¿Quién es responsable del contador de luz y del subcontador?

El contador oficial depende de la distribuidora y del titular del contrato, que lo tiene en alquiler o en propiedad. El subcontador es propiedad privada del titular de la instalación: él decide instalarlo, lo mantiene y responde de su lectura.

¿Cuántos medidores de luz puede tener una casa?

Una vivienda tiene un contador oficial por suministro contratado. Detrás de él puedes poner tantos subcontadores como necesites para medir partes de la instalación; no generan factura propia, solo información.

¿Un subcontador reduce lo que pago de luz?

No por sí mismo. Lo que hace es mostrar dónde se va la energía. Ese dato es el que permite tomar decisiones de ahorro, como cambiar horarios de uso o detectar un equipo que consume de más.

¿Puedo poner un subcontador para el apartamento que alquilo?

Sí, y es la forma más justa de repartir el consumo. Usa un equipo MID, deja la lectura inicial firmada y pacta en el contrato cómo se calcula el importe, siempre al coste real de la factura.

Mide primero, reparte después

Un subcontador bien elegido cuesta poco y evita muchas discusiones: cada uno paga lo que consume y la cuenta se puede comprobar. Cuando el reparto ya no basta y cada parte necesita su propia potencia, toca valorar un suministro independiente.

En Electricidad JMC llevamos más de 30 años trabajando en instalaciones de Navarra y La Rioja. Revisamos tu cuadro, te decimos si te sirve un subcontador o necesitas un suministro propio y te lo dejamos instalado y etiquetado. Llámanos al 619 41 70 35 y te damos presupuesto sin compromiso.

subcontador eléctricocontador modularcertificado MIDreparto de consumonaves compartidasNavarra

¿Necesitas ayuda con un proyecto eléctrico?

Llámanos al 619 41 70 35 o pide presupuesto gratis online.

Solicitar presupuesto

Artículos relacionados