Una derivación en la resistencia de una lavadora industrial y, en lugar de saltar solo el circuito de esa máquina, se va el diferencial general: cámaras frigoríficas paradas, ordenadores apagados, línea de envasado detenida. Es una de las averías que más nos encontramos en naves y bodegas de Navarra y La Rioja, y casi nunca es culpa del aparato que ha fallado. Cuando un fallo pequeño tumba toda la instalación, lo que falla es la selectividad de las protecciones eléctricas.
Puntos clave
- La selectividad es que ante un defecto actúe solo la protección más cercana al fallo y el resto de la instalación siga funcionando.
- Entre diferenciales se consigue combinando sensibilidad (el de arriba, más del doble que el de abajo), tiempo (el de arriba, retardado) y tipo (el de arriba, de clase igual o superior).
- Un diferencial selectivo (S) no dispara antes de 130 ms a su sensibilidad nominal; uno instantáneo de 30 mA corta en 40 ms con una fuga de 5 veces su sensibilidad.
- Entre magnetotérmicos existen la selectividad amperimétrica, cronométrica, energética y lógica.
- La selectividad total cubre desde la sobrecarga hasta el cortocircuito franco; la parcial, solo hasta cierto valor de corriente.
- Se comprueba con las tablas de selectividad del fabricante y midiendo tiempos de disparo con instrumentos conformes a la UNE-EN 61557-6.
¿Qué es la selectividad en las protecciones eléctricas?
La selectividad (también llamada coordinación de protecciones) es la capacidad de una instalación para aislar un defecto desconectando únicamente el tramo afectado. Si hay un cortocircuito en el circuito de una bomba, debe abrir el interruptor de esa bomba, no el del cuadro secundario ni, mucho menos, el general.
En una instalación industrial las protecciones van en cascada: interruptor general, protecciones de cada cuadro secundario y protecciones de cada circuito final. Un defecto en el último escalón "ve pasar" la corriente por todos los aparatos que tiene por encima. Si todos reaccionan igual de rápido y a la misma corriente, el que abra primero es cuestión de suerte.
Selectividad vertical y horizontal
- Vertical: coordinación entre aparatos en serie (aguas arriba y aguas abajo). Es la que evita que caiga el general.
- Horizontal: reparto de circuitos entre varios diferenciales en paralelo, de modo que una fuga en el alumbrado no deje sin tensión a las tomas de corriente o a la maquinaria.
La primera exige elegir bien cada aparato. La segunda se decide al diseñar el cuadro: agrupar demasiados circuitos detrás de un solo diferencial es la receta para los disparos generales. Lo explicamos también en nuestra guía de cuadros eléctricos industriales.
Selectividad entre interruptores diferenciales: las tres reglas
Los diferenciales son los que más problemas de selectividad dan, porque detectan fugas de pocos miliamperios y suelen estar en cascada. Para que sean selectivos deben cumplirse tres condiciones a la vez.
1. Selectividad amperimétrica (por sensibilidad)
La sensibilidad del diferencial de aguas arriba debe ser mayor del doble que la del de aguas abajo. Muchos técnicos trabajan con un margen de 3 veces para ir sobrados. Por ejemplo, detrás de un diferencial de 30 mA se puede colocar aguas arriba uno de 100 mA o de 300 mA, pero nunca otro de 30 mA.
El motivo es que la norma permite que un diferencial no dispare con la mitad de su sensibilidad (IΔn/2). Dos diferenciales de la misma sensibilidad en serie no tienen ninguna selectividad: ante una fuga, cualquiera de los dos puede saltar primero.
2. Selectividad cronométrica (por tiempo)
El diferencial de arriba no debe actuar antes que el de abajo para ningún valor de corriente. Aquí entra el diferencial selectivo, marcado con una S, que incorpora un tiempo mínimo sin disparo.
Estos son los tiempos que recogen las normas UNE-EN 61008 y 61009 según la documentación técnica de fabricante:
| Corriente de fuga | Instantáneo: tiempo máx. de corte | Selectivo (S): tiempo sin disparo | Selectivo (S): tiempo máx. de corte |
|---|---|---|---|
| IΔn/2 | Sin disparo | Sin disparo | Sin disparo |
| IΔn | 300 ms | 130 ms | 500 ms |
| 2 × IΔn | 150 ms | 60 ms | 200 ms |
| 5 × IΔn | 40 ms | 50 ms | 150 ms |
Un ejemplo con números. Una fuga franca de 1,5 A en un circuito protegido por un diferencial instantáneo de 30 mA, con un selectivo de 300 mA aguas arriba:
- Para el de 30 mA, 1,5 A es mucho más de 5 veces su sensibilidad: corta en 40 ms como máximo.
- Para el selectivo de 300 mA, 1,5 A son exactamente 5 × IΔn: no dispara antes de 50 ms.
El de abajo despeja la fuga antes de que el de arriba llegue a actuar. Con un instantáneo de 300 mA en cabecera, ambos cortarían en 40 ms y el resultado sería imprevisible.
Existe además el tipo retardado (R), con tiempos más largos (300 ms sin disparo a IΔn), pensado para cabeceras de instalaciones con varios escalones.
3. Selectividad por tipo o clase
El diferencial de aguas arriba debe ser de clase igual o superior a los de aguas abajo. Si abajo hay diferenciales tipo A porque alimentan variadores o equipos electrónicos, poner arriba un tipo AC es un error: puede no ver ciertas fugas o comportarse de forma errática. Si tienes dudas sobre las clases, revisa nuestra guía sobre diferenciales tipo A, AC, B y F.
Selectividad entre interruptores automáticos (magnetotérmicos)
En los automáticos el reto es el cortocircuito: la corriente es tan alta que puede superar el disparo magnético de todos los aparatos de la cascada a la vez. Hay cuatro técnicas:
| Técnica | Cómo funciona | Dónde encaja |
|---|---|---|
| Amperimétrica | El automático de arriba tiene umbrales de disparo más altos que el de abajo | Circuitos terminales, cortocircuitos de valor moderado |
| Cronométrica | Se retarda intencionadamente el disparo del de arriba | Automáticos de caja moldeada o bastidor abierto con unidad electrónica |
| Energética | Se aprovecha la limitación de energía del aparato de abajo, que corta tan rápido que el de arriba no llega a actuar | Cuadros con aparatos limitadores coordinados por el fabricante |
| Lógica | Los aparatos se comunican entre sí y solo dispara el más cercano al defecto | Cuadros generales de baja tensión de gran potencia |
La selectividad amperimétrica es la más sencilla, pero solo suele ser total cuando la corriente de defecto no es elevada. Con cortocircuitos francos cerca del transformador, sin coordinación adicional, lo normal es que sea parcial.
Selectividad total y parcial
- Total: la cascada es selectiva para cualquier valor de defecto, desde la sobrecarga hasta el cortocircuito máximo posible en ese punto.
- Parcial: solo lo es hasta un determinado valor de corriente. Por encima, pueden abrir los dos aparatos.
Que sea total o parcial no se adivina: se comprueba en las tablas de selectividad que publica cada fabricante para combinaciones concretas de aparatos, cruzándolas con la corriente de cortocircuito calculada en cada cuadro. Ojo con mezclar marcas: las tablas solo garantizan combinaciones del mismo fabricante.
¿Y la filiación?
La filiación (o protección en cascada) permite instalar aguas abajo un automático de menor poder de corte porque el de arriba le ayuda a cortar. Abarata el cuadro, pero juega en contra de la selectividad: si el de arriba colabora en el corte, es fácil que también se abra. Hay que estudiar las dos cosas juntas.
¿Cómo se clasifican las protecciones eléctricas?
Para entender dónde encaja la selectividad conviene ordenar qué protege cada aparato:
- Sobrecargas y cortocircuitos: interruptores automáticos y fusibles. Protegen los cables y los equipos.
- Contactos indirectos y fugas: interruptores diferenciales. Protegen a las personas y previenen incendios. Si no tienes clara la diferencia, lee diferencial vs. magnetotérmico.
- Sobretensiones: protectores transitorios y permanentes, que también deben coordinarse con el resto. Lo contamos en la guía de protección contra sobretensiones.
Señales de que tu instalación no es selectiva
- Salta el diferencial o el automático general cuando falla un solo equipo.
- Tras un disparo, hay que recorrer toda la nave para localizar el origen.
- Tienes dos diferenciales de igual sensibilidad en serie (por ejemplo, 30 mA en el general y 30 mA en los circuitos).
- Se han ampliado cuadros con aparatos de distintas marcas sin revisar coordinación.
- Hay disparos intempestivos al arrancar motores, compresores o variadores.
En una empresa, cada disparo general cuesta producción, género perdido en cámaras y horas de búsqueda. Si además te preocupa quedarte sin suministro por causas externas, revisa también cómo preparar un plan de contingencia eléctrica.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la selectividad entre interruptores diferenciales?
Es la coordinación entre dos o más diferenciales en cascada para que, ante una fuga, dispare solo el más cercano al defecto. Se consigue cuando el de arriba tiene más del doble de sensibilidad, es de tipo selectivo (S) o retardado, y es de clase igual o superior al de abajo.
¿Puedo poner dos diferenciales de 30 mA en serie?
Técnicamente funcionan, pero no hay selectividad: ante una fuga, cualquiera de los dos puede saltar primero. Si el de cabecera protege varios circuitos, un fallo en uno solo dejará sin tensión a todos. La solución habitual es un selectivo de 300 mA en cabecera, o repartir los circuitos entre varios diferenciales de 30 mA en paralelo.
¿Qué son las pruebas de protecciones eléctricas?
Son ensayos para comprobar que cada aparato dispara cuando debe y en el tiempo que marca la norma. En diferenciales se inyecta una corriente de fuga calibrada aguas abajo, con las cargas desconectadas, y se mide el tiempo de respuesta con un instrumento conforme a la UNE-EN 61557-6. Deben formar parte del mantenimiento preventivo eléctrico de cualquier empresa.
¿Un diferencial selectivo protege igual a las personas?
El selectivo se reserva para cabeceras con sensibilidades medias (100 mA o más), mientras que la protección de personas en los circuitos terminales la dan los diferenciales instantáneos de alta sensibilidad (30 mA). Cada uno cumple su papel en su escalón; por eso se combinan.
Revisamos la selectividad de tu instalación en Navarra y La Rioja
Coordinar protecciones no consiste en poner aparatos más grandes, sino en estudiar la cascada completa: corrientes de cortocircuito, sensibilidades, tiempos, clases y compatibilidad entre fabricantes. En Electricidad JMC llevamos más de 30 años diseñando, reformando y manteniendo cuadros eléctricos en naves, bodegas, industria alimentaria y explotaciones agrícolas de Navarra y La Rioja.
Si tu empresa sufre disparos generales o vas a ampliar la instalación, llámanos al 619 41 70 35 y te preparamos un presupuesto sin compromiso para revisar y corregir la selectividad de tus protecciones.

