Un motor que "salta" todas las tardes en plena campaña y otro que se quema sin que nada lo haya parado tienen muchas veces el mismo culpable: un guardamotor mal elegido o mal ajustado. Es una pieza pequeña, de apenas 45 mm de ancho en el cuadro, pero de ella depende que un motor de bomba, cinta o compresor dure décadas o acabe rebobinado.
En esta guía explicamos qué es un guardamotor, en qué se diferencia de un relé térmico, cómo saber cuál necesitas y cómo regularlo bien. Es una de las consultas más habituales que recibimos de industrias, bodegas y explotaciones agrícolas de Navarra y La Rioja.
Puntos clave
- Un guardamotor es un interruptor magnetotérmico diseñado para motores: protege contra sobrecargas, cortocircuitos y, en la mayoría de modelos, pérdida de fase.
- La parte térmica es regulable y se ajusta a la intensidad nominal de la placa del motor, no a la potencia.
- La parte magnética suele venir fija en torno a 13 veces la intensidad nominal, para no disparar con el pico de arranque.
- La clase 10 es la habitual: pensada para arranques directos de hasta unos 10 segundos.
- Frente a un relé térmico, el guardamotor no necesita fusibles ni magnetotérmico aparte para proteger contra cortocircuito.
- Un ajuste por encima del nominal "para que no salte" es la forma más rápida de quemar un bobinado.
¿Qué es un guardamotor y para qué sirve?
Un guardamotor (también llamado disyuntor de motor o interruptor automático de protección de motor) es un aparato que reúne en una sola pieza la protección térmica y la magnética de un motor eléctrico, además de servir como seccionador manual de arranque y paro.
Actúa por dos vías:
- Disparo térmico (sobrecarga). Unos bimetales se calientan con la corriente. Si el motor consume más de lo que marca el ajuste durante demasiado tiempo (rodamientos agarrotados, bomba forzada, tensión baja), el guardamotor abre. La respuesta es lenta a propósito, porque una sobrecarga breve no daña el motor.
- Disparo magnético (cortocircuito). Una bobina detecta picos de corriente muy altos y abre en milisegundos. En gamas muy extendidas como la TeSys GV2 de Schneider, este umbral viene fijado de fábrica en 13 veces la intensidad nominal del aparato.
Además, la mayoría de guardamotores son sensibles al desequilibrio y a la pérdida de una fase. Un motor trifásico que se queda funcionando a dos fases se calienta muy deprisa y es una de las averías más traicioneras: el motor sigue girando, hace ruido y se quema en minutos.
Guardamotor o relé térmico: ¿qué es mejor?
Es la pregunta más repetida en Google, y la respuesta depende de la instalación. El relé térmico solo protege contra sobrecargas: necesita fusibles o un magnetotérmico aguas arriba para cubrir los cortocircuitos, y un contactor para maniobrar.
| Característica | Guardamotor | Relé térmico |
|---|---|---|
| Protección contra sobrecarga | Sí, regulable | Sí, regulable |
| Protección contra cortocircuito | Sí, integrada | No (requiere fusible o magnetotérmico) |
| Detección de pérdida de fase | Habitual | Habitual en modelos diferenciales |
| Maniobra manual (marcha/paro) | Sí | No |
| Espacio en el cuadro | Un solo aparato | Relé + protección + contactor |
| Mando a distancia o automático | Con contactor asociado | Con contactor asociado |
En cuadros nuevos de motores pequeños y medianos, el guardamotor suele ser la opción más compacta y fiable. Para maniobra automática (PLC, boyas, presostatos, temporizadores) se combina con un contactor. El relé térmico sigue teniendo sentido en arrancadores ya existentes, en potencias altas o cuando el proyecto ya prevé fusibles de protección. Si trabajas con arranques estrella-triángulo, repasa también nuestra guía de arranque de motores trifásicos, porque cambia dónde y cómo se ajusta la protección.
¿Cómo saber qué guardamotor necesito?
La elección se hace con los datos de la placa de características del motor, no a partir de la potencia "aproximada". Estos son los criterios:
1. Intensidad nominal a tu tensión
Busca en la placa la intensidad (A) que corresponde a la tensión de tu red, normalmente 400 V en trifásico. El rango de regulación del guardamotor debe contener esa intensidad, idealmente en la zona media del dial.
Referencias orientativas de catálogo para motores trifásicos a 400 V:
| Potencia del motor | Rango típico de guardamotor |
|---|---|
| 5,5 kW | 9 - 14 A |
| 7,5 kW | 13 - 18 A |
Son valores de orientación: manda siempre la intensidad de placa, que varía con el rendimiento y el fabricante del motor.
2. Clase de disparo
La clase 10 es la estándar y cubre arranques directos de entre 4 y 10 segundos. Para cargas con mucha inercia (ventiladores grandes, centrífugas, trituradoras) que tardan más en coger velocidad puede hacer falta una clase superior, o un arranque suave o variador de frecuencia. Sobre esto último tienes más detalle en variadores de frecuencia y ahorro energético.
3. Poder de corte
El guardamotor tiene que ser capaz de cortar la corriente de cortocircuito prevista en ese punto del cuadro. Cerca del transformador o de la acometida de una nave, esa corriente puede ser muy alta, y un aparato con poder de corte insuficiente puede destruirse sin llegar a abrir. Este dato sale del cálculo de la instalación, no del catálogo.
4. Coordinación con el contactor
Cuando el guardamotor va con contactor, los fabricantes publican tablas de coordinación. La coordinación tipo 2 garantiza que, tras un cortocircuito, el contactor sigue siendo utilizable sin más que revisar sus contactos. Es la recomendable en procesos donde una parada larga cuesta dinero.
¿Cómo se ajusta un guardamotor?
El ajuste es la parte que más errores provoca. El procedimiento correcto:
- Lee la intensidad nominal en la placa del motor para la tensión real de trabajo.
- Gira el dial térmico hasta ese valor, no por encima. Si el motor trabaja siempre muy por debajo de su nominal, se puede ajustar a la intensidad real medida con pinza amperimétrica en régimen normal.
- Prueba el arranque y mide la corriente en las tres fases con carga. Una diferencia notable entre fases apunta a un problema de alimentación o de bobinado.
- Anota el ajuste en el esquema o en una etiqueta junto al aparato, para que nadie lo "suba" en la siguiente avería.
Subir el dial porque "salta mucho" es tapar el síntoma y dejar el motor sin protección. Si un guardamotor bien ajustado dispara, algo pasa: rodamientos, bomba obstruida, tensión baja, una fase floja o un motor pequeño para la carga. Lo correcto es diagnosticar, y una termografía del cuadro o una medición de aislamiento con megóhmetro suelen señalar el origen.
Errores habituales que vemos en cuadros de Navarra y La Rioja
- Guardamotor sobredimensionado: un aparato de 17 - 23 A protegiendo un motor de 11 A. Aunque se baje el dial, queda fuera de rango.
- Ajuste por potencia y no por placa, sobre todo en motores antiguos o rebobinados.
- Sin rotulación, de forma que nadie sabe qué motor protege cada aparato.
- Contactores y guardamotores sin coordinar, con contactos soldados tras el primer cortocircuito.
- Motores de riego y bombeo sin protección de fase en instalaciones rurales, donde las incidencias de red son más frecuentes.
Muchos de estos fallos aparecen en revisiones de cuadros eléctricos industriales que llevan años funcionando sin que nadie los mire, hasta que un motor se para en mitad de la vendimia o de la campaña de riego.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula un guardamotor?
No hace falta un cálculo complejo: se elige el modelo cuyo rango de regulación incluya la intensidad nominal de placa del motor a la tensión de trabajo, con una clase de disparo acorde al tiempo de arranque y un poder de corte suficiente para el punto de la instalación donde se monta.
¿Cuáles son los tipos de guardamotores?
Los principales son los magnetotérmicos (protección térmica y magnética, los más comunes), los solo magnéticos, que se combinan con un relé térmico o electrónico aparte, y los de mando rotativo o pulsador. También varían en clase de disparo y en poder de corte.
¿Un guardamotor protege contra la pérdida de fase?
En la mayoría de modelos magnetotérmicos actuales, sí: su parte térmica es sensible al desequilibrio entre fases y dispara si falta una. Conviene comprobarlo en la ficha técnica del modelo concreto.
¿Puedo usar un magnetotérmico normal para proteger un motor?
Protege el cable, pero no el motor. Un magnetotérmico doméstico no se regula a la intensidad del motor ni detecta la pérdida de fase, así que un motor en sobrecarga o a dos fases puede quemarse sin que dispare. Si quieres repasar la diferencia de base, tienes nuestra guía de diferencial y magnetotérmico.
Protege tus motores con un cuadro bien dimensionado
Un guardamotor bien elegido y ajustado cuesta poco y evita rebobinados, paradas de producción y averías en plena temporada. En Electricidad JMC diseñamos, montamos y revisamos cuadros de protección de motores para industria, bodegas, naves agrícolas y bombeos en toda Navarra y La Rioja, y ajustamos cada protección con los datos reales de cada motor.
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