Cada grado que subes el termostato te sale caro: según el IDAE y la OCU, por cada grado de más, el consumo de calefacción de una vivienda aumenta en torno a un 7 %. Con el invierno a la vuelta de la esquina en Navarra y La Rioja, la pregunta se repite en muchas casas: ¿merece la pena cambiar el termostato de siempre por uno inteligente?
La respuesta corta es que sí, pero no por arte de magia. El termostato inteligente no produce calor más barato; ahorra porque evita calentar la casa cuando no hace falta. Si ya eras disciplinado con el termostato manual, el ahorro será menor. Si la calefacción se queda encendida a 23 °C todo el día "por si acaso", la diferencia se nota en la primera factura.
Puntos clave
- Cada grado de más en la calefacción supone alrededor de un 7 % más de consumo (IDAE, OCU).
- La temperatura recomendada en casa está entre 19 y 21 °C; de noche o sin nadie, más baja.
- La OCU estima que programar bien la calefacción puede rebajar la factura entre un 20 % y un 40 % si hoy no se regula.
- Un termostato inteligente cuesta en torno a 200 €; las válvulas termostáticas, menos de 100 € cada una.
- Con radiadores o suelo radiante eléctrico, el termostato debe estar preparado para la potencia que maneja, o necesitará un contactor.
- La instalación es sencilla en calderas con contacto libre de tensión; en sistemas eléctricos conviene que la haga un instalador.
¿Cómo funciona un termostato inteligente?
Un termostato convencional hace una sola cosa: enciende la calefacción cuando la temperatura baja de la consigna y la apaga cuando la alcanza. Uno inteligente añade tres capas que son las que generan el ahorro:
- Programación por horas y días. Temperatura de confort cuando estás, temperatura reducida cuando duermes o trabajas fuera.
- Control desde el móvil. Si vuelves antes o te vas de fin de semana, lo cambias desde la app sin estar en casa.
- Funciones automáticas. Según el modelo: detección de ausencia por la ubicación del móvil, aviso de ventana abierta, aprendizaje de la inercia de la vivienda o control por voz.
Si se combina con válvulas termostáticas inteligentes en cada radiador, la regulación pasa a ser por habitaciones: el dormitorio a 18 °C y el salón a 20 °C, cada uno a su hora.
¿A qué temperatura se recomienda poner el termostato de la calefacción?
La franja recomendada en casa es de 19 a 21 °C durante el día. Por encima de 21 °C el consumo se dispara sin que el confort mejore de forma apreciable. De noche o con la vivienda vacía, bajar a unos 16-17 °C evita gastar energía en habitaciones donde no hay nadie.
| Momento del día | Temperatura orientativa |
|---|---|
| Mañana y tarde, con gente en casa | 19-21 °C |
| Noche (dormitorios) | 16-17 °C |
| Casa vacía unas horas | 16-17 °C |
| Ausencia de varios días | Modo antiheladas o apagado, según la instalación |
Aquí está el truco: nadie baja el termostato a mano cuatro veces al día durante cinco meses. El termostato inteligente sí lo hace, todos los días, sin olvidos.
¿Qué gasta más: dejar la calefacción encendida o apagarla y encenderla?
Es la duda más repetida cada invierno, y la respuesta depende de la inercia del sistema:
- Radiadores de agua con caldera o radiadores eléctricos de baja inercia: calientan rápido. En general compensa bajar la temperatura cuando no hay nadie en lugar de mantener la de confort.
- Suelo radiante y aerotermia a baja temperatura: tienen mucha inercia y tardan horas en recuperar. Aquí no conviene apagar del todo, sino bajar 2-3 grados y dejar que el sistema module.
Los termostatos inteligentes con función de aprendizaje calculan cuánto tarda tu casa en calentarse y arrancan con la antelación justa para que a la hora programada ya esté a la temperatura deseada. Si tienes suelo radiante eléctrico, en nuestro artículo sobre suelo radiante eléctrico: consumo y precio explicamos cómo afecta la inercia al gasto.
Cuánto ahorra un termostato inteligente en la práctica
La OCU, en su análisis de termostatos inteligentes, calcula que en hogares que hoy no regulan la calefacción, programarla para bajar la temperatura cuando la casa está vacía y no pasar de 21 °C con gente dentro puede rebajar la factura entre un 20 % y un 40 %.
Ese rango no es un regalo del aparato: depende de cuánto derroche haya ahora. Un ejemplo orientativo para entenderlo:
| Situación de partida | Qué corrige el termostato | Ahorro esperable |
|---|---|---|
| Calefacción a 23 °C todo el día | Baja a 20 °C de día y 17 °C de noche | Alto |
| Termostato manual que se olvida encendido | Programación y apagado por ausencia | Medio-alto |
| Usuario disciplinado con cronotermostato | Control remoto y ajustes finos | Bajo |
Solo con bajar de 23 a 20 °C, aplicando la regla del 7 % por grado, el ahorro ronda el 20 % del consumo de calefacción. Si tu gasto en calefacción es de 800 € por temporada, eso son del orden de 160 € al año, suficiente para amortizar un termostato de 200 € en poco más de un invierno.
¿Cuánto cuesta y qué modelo elegir?
En el estudio de la OCU de 2025, el coste de un termostato inteligente rondaba los 200 € (modelos como el Tado Smart Thermostat X a 199 € o el Google Nest Learning a 249 €), y las válvulas termostáticas inteligentes, menos de 100 € por unidad. Más que la marca, fíjate en esto:
- Compatibilidad con tu sistema: caldera de gas con contacto on/off, caldera con protocolo OpenTherm, bomba de calor o calefacción eléctrica. No todos valen para todo.
- Alimentación: a pilas o cableado a 230 V. Los cableados suelen necesitar neutral en la caja del termostato, y en muchas casas antiguas no llega.
- Cobertura wifi en el punto donde va el termostato. Un pasillo sin señal lo convierte en un termostato normal y caro.
- Ecosistema: si ya tienes altavoces o domótica en casa, que sea compatible con Alexa, Google Home o Apple Home. Si empiezas de cero, echa un vistazo a nuestra guía de domótica básica para el hogar.
Termostato inteligente con calefacción eléctrica: la parte que casi nadie cuenta
Con una caldera, el termostato solo da una orden de marcha o paro: por sus contactos no pasa la potencia de la calefacción. Con radiadores eléctricos, acumuladores o suelo radiante eléctrico, en cambio, el termostato puede estar conmutando varios kilovatios.
Un contacto de 16 A a 230 V aguanta como máximo unos 3.680 W. Si el circuito de calefacción de un salón suma 4 o 5 kW, el termostato no puede conectarse directo: necesita un contactor o un relé de potencia en el cuadro eléctrico que haga el trabajo pesado. Conectarlo "a pelo" es la receta para contactos quemados, enchufes que se calientan y, en el peor caso, un incendio.
Antes de instalar, comprueba:
- La intensidad máxima que soporta el relé del termostato (viene en la ficha técnica).
- La potencia real de los radiadores de ese circuito.
- Que la potencia contratada sea suficiente para que la calefacción no haga saltar el ICP en las horas de más consumo. Si dudas, repasa qué potencia de luz contratar en casa.
Si tus radiadores son eléctricos, también te interesa saber qué hay de cierto en los radiadores de bajo consumo: el termostato ahorra más que cualquier etiqueta comercial.
Preguntas frecuentes
¿Puedo instalar yo mismo un termostato inteligente?
Si sustituye a un termostato de caldera de gas a pilas o con dos hilos de contacto libre de tensión, muchos modelos están pensados para instalarse por el usuario siguiendo la app. En calefacción eléctrica, o si hay que llevar alimentación a 230 V o montar un contactor en el cuadro, debe hacerlo un instalador autorizado.
¿Sirve un termostato inteligente con aerotermia?
Sí, siempre que sea compatible con tu bomba de calor. Muchas aerotermias tienen su propio control y su propia app; un termostato externo mal integrado puede impedir que el equipo module y hacerle perder rendimiento. Consulta la compatibilidad con el fabricante antes de comprar. Tienes más detalles en cómo ahorrar en climatización en casa.
¿Dónde se coloca el termostato para que mida bien?
En una pared interior de la estancia principal, a 1,5 m del suelo aproximadamente, lejos de radiadores, ventanas, puertas exteriores y la luz directa del sol. Un termostato al lado de la cocina o en un pasillo frío dará lecturas falsas y regulará mal toda la casa.
¿Qué pasa si se cae el wifi?
Los buenos modelos siguen ejecutando la programación guardada aunque pierdan la conexión; lo que se pierde es el control remoto. Conviene comprobarlo en la ficha del fabricante antes de comprar.
Conclusión: el ahorro está en la programación, no en el aparato
Un termostato inteligente es de las mejoras de domótica que antes se amortizan, porque ataca directamente el mayor gasto energético de una vivienda en invierno. Pero solo ahorra si se programa con cabeza: 19-21 °C cuando hay gente, 16-17 °C de noche o sin nadie, y nada de "subirlo a 25 para que caliente antes".
En Electricidad JMC instalamos termostatos inteligentes, válvulas termostáticas y los contactores y circuitos que necesita la calefacción eléctrica, en viviendas de toda Navarra y La Rioja. Llámanos al 619 41 70 35 y te decimos qué modelo encaja con tu sistema y si tu cuadro eléctrico está preparado. Presupuesto sin compromiso.

