Electricidad industrial

Instalación eléctrica ATEX: cómo evitar explosiones en tu planta

Instalación eléctrica ATEX en Navarra y La Rioja: qué es una zona explosiva, cómo se clasifica y qué exige el RD 681/2003 para evitar una explosión.

30 de julio de 20267 min de lectura·Equipo JMC Electricidad
Cuadro eléctrico de acero inoxidable para zona ATEX abierto con cableado y protecciones a la vista

Una harinera, una bodega en plena vendimia, una nave donde se manipulan disolventes o un silo de cereal tienen algo en común: en el aire puede haber suficiente polvo, vapor o gas inflamable como para que una simple chispa de un enchufe mal protegido provoque una explosión. No es una hipótesis remota. Es la razón por la que existe toda una normativa —la reglamentación ATEX— que regula cómo debe ser la instalación eléctrica en esos entornos.

Si diriges o mantienes una industria en Navarra o La Rioja donde se generan atmósferas potencialmente explosivas, este artículo te explica qué es una zona ATEX, cómo se clasifica y qué exige la ley para que la electricidad no se convierta en el detonante.

Puntos clave

  • ATEX viene de ATmósfera EXplosiva: una mezcla de aire con gases, vapores, nieblas o polvos inflamables que puede arder de golpe.
  • En España lo regulan el RD 681/2003 (protección de los trabajadores) y la Directiva 2014/34/UE (los equipos), además de la ITC-BT-29 del REBT para la parte eléctrica.
  • Las zonas se clasifican por la frecuencia con que aparece la atmósfera: 0, 1 y 2 para gases; 20, 21 y 22 para polvos.
  • En una zona ATEX solo puede instalarse material con marcado Ex y el modo de protección adecuado a esa zona.
  • Es obligatorio clasificar las zonas y recogerlo en un Documento de Protección Contra Explosiones (DPCE).
  • Sectores afectados en Navarra y La Rioja: bodegas, harineras, biogás, depuradoras, pintura, químicas, silos agrícolas y estaciones de servicio.

¿Qué es una zona ATEX y cómo se genera?

Una zona ATEX es un área en la que existe riesgo de explosión porque puede formarse una atmósfera explosiva: una mezcla de aire con una sustancia inflamable (gas, vapor, niebla o polvo) en la proporción justa para que, si encuentra una fuente de ignición, arda de manera instantánea y violenta.

Para que se produzca una explosión tienen que coincidir varios factores a la vez —lo que a veces se llama el pentágono de la explosión—: combustible, oxígeno del aire, una fuente de ignición, que el combustible esté disperso en el ambiente y cierto grado de confinamiento. La instalación eléctrica es una de las fuentes de ignición más habituales: chispas en contactos, arcos al abrir un interruptor, superficies calientes de un motor o la electricidad estática.

Ejemplos reales cerca de casa

No hace falta una refinería. En nuestra zona hay atmósferas explosivas en lugares muy cotidianos:

  • Bodegas y destilerías: vapores de etanol y desprendimiento de CO₂ durante la fermentación.
  • Harineras, panificadoras y fábricas de pienso: el polvo de cereal en suspensión es combustible.
  • Plantas de biogás y depuradoras: metano.
  • Talleres de pintura y almacenes de disolventes: vapores inflamables.
  • Estaciones de servicio y almacenamiento de combustibles: vapores de hidrocarburos.
  • Silos y explotaciones agrícolas: polvo orgánico.

¿Cómo se clasifican las zonas ATEX?

La clave está en cada cuánto y durante cuánto tiempo aparece la atmósfera explosiva. Cuanto más frecuente, más exigente es la protección. Se distingue entre gases/vapores y polvos:

| Zona | Tipo | Presencia de la atmósfera explosiva | |------|------|-------------------------------------| | 0 | Gas / vapor | De forma permanente o durante largos periodos | | 1 | Gas / vapor | Es probable que aparezca en funcionamiento normal | | 2 | Gas / vapor | Poco probable y, si aparece, de corta duración | | 20 | Polvo | De forma permanente o durante largos periodos | | 21 | Polvo | Es probable que aparezca en funcionamiento normal | | 22 | Polvo | Poco probable y de corta duración |

Clasificar correctamente las zonas es el primer paso y el más importante: de ahí depende qué equipos se pueden instalar en cada punto de la planta. Una zona sobredimensionada encarece la instalación sin necesidad; una infravalorada deja un riesgo latente.

¿Qué normativa regula las instalaciones ATEX en España?

Conviene no confundir las dos patas de la reglamentación, porque persiguen cosas distintas:

  • RD 681/2003 (transposición de la Directiva 1999/92/CE): protege a los trabajadores. Obliga a la empresa a evaluar el riesgo, clasificar las zonas y elaborar el Documento de Protección Contra Explosiones (DPCE).
  • Directiva 2014/34/UE (conocida como ATEX de productos): regula los equipos y aparatos que se venden para usarse en estas zonas. Es la que exige el marcado Ex.
  • ITC-BT-29 del REBT: dentro del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, fija las prescripciones para las instalaciones eléctricas en locales con riesgo de incendio o explosión.

En la práctica, esto significa que la instalación eléctrica de una zona ATEX no puede ejecutarla cualquiera ni con material convencional: exige proyecto, equipos certificados y una ejecución trazable. Es un trabajo hermano del que describimos en nuestra guía sobre cuadros eléctricos industriales, pero con un nivel de exigencia superior.

¿Qué significa el marcado Ex de los equipos?

Todo equipo apto para zona ATEX lleva un marcado Ex que indica para qué atmósfera y con qué modo de protección está diseñado. Un ejemplo típico sería Ex II 2G Ex db IIC T4 Gb, donde cada bloque dice el grupo, la categoría, si es para gas (G) o polvo (D), el modo de protección y la clase de temperatura.

Los modos de protección son las distintas estrategias para que el equipo no provoque la ignición. Los más habituales:

  • "d" — envolvente antideflagrante: la caja aguanta la explosión en su interior sin transmitirla al exterior.
  • "e" — seguridad aumentada: se refuerzan medidas para que no haya chispas ni sobrecalentamientos.
  • "i" — seguridad intrínseca: se limita la energía del circuito para que no pueda inflamar nada (típico en instrumentación).
  • "p" — presurización: se mantiene el interior con sobrepresión de aire limpio para que no entre la atmósfera peligrosa.

El equipo debe corresponder a la categoría de la zona: categoría 1 para zonas 0/20, categoría 2 para zonas 1/21 y categoría 3 para zonas 2/22. Instalar un equipo de categoría inferior a la que exige la zona es, directamente, incumplir.

Buenas prácticas en la instalación eléctrica de una zona ATEX

Más allá de elegir el material certificado, la ejecución marca la diferencia:

  1. Reducir el material eléctrico dentro de la zona siempre que sea posible: llevar los cuadros a zonas seguras y desclasificadas.
  2. Prensaestopas y entradas de cable certificados para no romper la protección de la envolvente.
  3. Puesta a tierra y control de la electricidad estática impecables. La conexión equipotencial es crítica; lo tratamos a fondo en puesta a tierra en instalaciones industriales.
  4. Mantenimiento e inspección periódica del material Ex, que se degrada con el tiempo (juntas, prensaestopas, corrosión).
  5. Documentación y trazabilidad: guardar certificados de conformidad y actualizar el DPCE ante cualquier cambio.

Este enfoque encaja especialmente bien con el sector vitivinícola de la zona; puedes verlo aplicado en nuestro artículo sobre electricidad en bodegas de Navarra y La Rioja.

Preguntas frecuentes sobre instalaciones ATEX

¿Qué significa la palabra ATEX?

ATEX es la contracción de las palabras francesas ATmosphère EXplosible (atmósfera explosiva). Se usa como nombre común para toda la reglamentación de seguridad frente al riesgo de explosión, cuya referencia en España es el Real Decreto 681/2003.

¿Es obligatorio clasificar las zonas ATEX en mi empresa?

Sí. El RD 681/2003 obliga a cualquier empresa con riesgo de atmósfera explosiva a evaluar ese riesgo, clasificar las zonas y recogerlo en el Documento de Protección Contra Explosiones. No hacerlo es una infracción en materia de prevención de riesgos laborales.

¿Puedo usar material eléctrico normal si la atmósfera aparece pocas veces?

No. Aunque la atmósfera sea poco frecuente (zona 2 o 22), el material debe estar certificado para esa zona, como mínimo de categoría 3. La probabilidad baja no elimina el riesgo: elimina solo parte de él.

¿Cada cuánto hay que revisar una instalación ATEX?

El material Ex requiere inspecciones periódicas planificadas, además de las revisiones reglamentarias del REBT. Las juntas, los prensaestopas y las envolventes pierden eficacia con el uso, la vibración y la corrosión, por lo que conviene un plan de mantenimiento específico y, cuando corresponda, coordinarlo con la inspección OCA de la instalación.

Protege tu planta: cuenta con especialistas

La instalación eléctrica en atmósferas explosivas no admite improvisación: un solo equipo mal elegido puede anular toda la protección del conjunto. Por eso conviene apoyarse en un instalador con experiencia en industria que sepa clasificar, proyectar, ejecutar y mantener conforme a la reglamentación ATEX.

En Electricidad JMC llevamos más de 30 años trabajando con la industria de Navarra y La Rioja —bodegas, agroalimentaria, naves y talleres— y podemos ayudarte a poner tu instalación al día sin sustos ni sanciones. ¿Tienes zonas con riesgo de explosión en tu empresa? Llámanos al 619 41 70 35 y te preparamos un presupuesto sin compromiso.

ATEXatmósferas explosivaszonas ATEXRD 681/2003ITC-BT-29seguridad industrialNavarra

¿Necesitas ayuda con un proyecto eléctrico?

Llámanos al 619 41 70 35 o pide presupuesto gratis online.

Solicitar presupuesto

Artículos relacionados