Cada vez que arranca el compresor, las luces de la nave parpadean y algún autómata se reinicia sin motivo aparente. No es mala suerte: un motor asíncrono conectado directo a la red pide entre 4 y 8 veces su corriente nominal durante unos segundos. Ese tirón hunde la tensión de toda la instalación y hace saltar protecciones que luego nadie sabe explicar. Elegir bien el arranque cuesta poco y evita casi todos esos problemas.
Puntos clave
- El arranque directo absorbe de 4 a 8 veces la intensidad nominal del motor.
- La ITC-BT-47 del REBT obliga a limitar ese pico en motores de más de 0,75 kW.
- El estrella-triángulo reduce corriente y par a un tercio: solo vale si la máquina arranca en vacío.
- El arrancador progresivo baja el pico a unas 3 o 4 veces y suaviza el golpe mecánico.
- El variador de frecuencia arranca con corriente casi nominal y además regula la velocidad después.
- Los conductores se dimensionan al 125 % de la intensidad a plena carga del motor.
¿Cuál es la corriente de arranque de un motor trifásico?
Un motor de inducción parado se comporta como un transformador en cortocircuito: el rotor no gira, no genera fuerza contraelectromotriz y el bobinado absorbe toda la corriente que la red le dé. En arranque directo la punta habitual está entre 4,5 y 7 veces la intensidad nominal, y llega a 8 en motores grandes.
Un motor de 15 kW a 400 V ronda los 28 A a plena carga: en directo puede pedir del orden de 170 a 200 A durante uno o dos segundos. Poco tiempo, pero suficiente para provocar un hueco de tensión en todo el cuadro, con parpadeo de luminarias, contactores que caen por subtensión y autómatas que se reinician.
Conviene deshacer un malentendido: en las tarifas 3.0TD y 6.XTD la potencia se factura sobre la máxima demandada en periodos de 15 minutos, así que un tirón de dos segundos no dispara por sí solo el exceso de potencia. El daño está en la calidad de la onda, en el desgaste mecánico y en las paradas de producción, que desglosamos en calidad de la red eléctrica industrial.
Qué exige el REBT: la ITC-BT-47 pone límite al pico
No es una recomendación de buenas prácticas, es reglamento. La ITC-BT-47 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión establece que los motores de potencia superior a 0,75 kW deben disponer de un dispositivo que limite la relación entre la corriente de arranque y la de plena carga según esta tabla:
| Potencia del motor (corriente alterna) | Relación máxima I arranque / I plena carga |
|---|---|
| De 0,75 kW a 1,5 kW | 4,5 |
| De 1,5 kW a 5 kW | 3,0 |
| De 5 kW a 15 kW | 2,0 |
| Más de 15 kW | 1,5 |
Traducido: por encima de 5 kW el arranque directo se queda fuera de norma salvo justificación expresa, porque ningún motor arranca a plena tensión con solo el doble de su intensidad. La instrucción admite excepciones cuando el arranque no perturba la red, pero hay que demostrarlo en el proyecto o en la memoria técnica de diseño.
La misma instrucción fija el cableado: los conductores de un solo motor se calculan para el 125 % de la intensidad a plena carga y, si la línea alimenta varios, el 125 % del mayor más la intensidad a plena carga del resto. Es lo que más se pasa por alto en ampliaciones a trozos, y acaba apareciendo como cable caliente en la termografía de mantenimiento.
Los cuatro métodos de arranque, comparados
| Método | Pico de corriente | Par de arranque | Coste relativo | Encaja bien en |
|---|---|---|---|---|
| Directo | 4 a 8 × In | 100 % | Muy bajo | Motores pequeños, hasta ~4-5 kW |
| Estrella-triángulo | ~1/3 del directo | 33 % | Bajo | Máquinas que arrancan en vacío |
| Arrancador progresivo | 3 a 4 × In (ajustable) | Regulable | Medio | Bombas, cintas, cargas con inercia |
| Variador de frecuencia | ~1 a 1,5 × In | Hasta 150 % | Alto | Cargas de par variable y velocidad regulable |
Arranque directo
El motor se conecta a plena tensión con un contactor y un relé térmico. Es lo más barato, lo más sencillo de mantener y da el par máximo desde el primer instante. Su límite no es técnico sino reglamentario: por encima de 4 o 5 kW el pico molesta al resto de la nave y deja de cumplir la tabla anterior.
Estrella-triángulo
Durante los primeros segundos los bobinados se conectan en estrella, con lo que cada uno recibe la tensión de red dividida por raíz de tres. Corriente y par caen a un tercio de los valores del arranque directo. Pasados unos segundos, un temporizador conmuta a triángulo.
Barato y muy extendido, pero con dos trampas. Si la máquina arranca con carga, ese tercio de par no basta: el motor se queda a media velocidad y el térmico acaba disparando. Y en la conmutación aparece un segundo pico de corriente, con un tirón que castiga correas y reductores. Sirve para ventiladores, bombas centrífugas con la válvula cerrada o sierras que arrancan sin material.
Arrancador progresivo o suave
Un arrancador estático regula la tensión aplicada al motor mediante tiristores, subiéndola con una rampa configurable. El pico queda en torno a 3 o 4 veces la nominal, ajustable, y la aceleración es continua, sin escalones ni golpes.
Su gran ventaja es mecánica: en una cinta cargada o en una bomba evita el latigazo del arranque y el golpe de ariete, que a la larga cuesta más en juntas y rodamientos que la propia electricidad. Muchos modelos añaden parada suave, algo que el estrella-triángulo no ofrece.
Variador de frecuencia
El variador rectifica la red y genera una alterna de frecuencia y tensión variables, así que arranca el motor desde 0 Hz. La corriente de arranque queda prácticamente en la nominal, con par completo o superior desde parado.
Es la opción más cara y la única que sigue trabajando tras el arranque: ajusta la velocidad al proceso y, en bombas y ventiladores, recorta consumo de forma notable. Con caudal o presión variables el sobrecoste se amortiza solo, con las cifras de la guía de variadores de frecuencia.
¿Qué es mejor, variador o arrancador suave?
La única pregunta que hay que hacerse es qué necesitas después de que el motor haya arrancado.
- Si va a girar siempre a la misma velocidad y el problema es solo el pico y el golpe, el arrancador progresivo es más pequeño, más barato, tiene menos electrónica que fallar y no introduce armónicos apreciables.
- Si el proceso pide caudal, presión o velocidad variables, el variador: además de arrancar suave, ahorra energía cada hora de funcionamiento.
Pagar un variador para dejarlo fijo a 50 Hz es tirar dinero, salvo que lo justifique el control remoto o la integración con el autómata del cuadro. Y poner un arrancador suave en una bomba que trabaja estrangulada con válvula desaprovecha el mayor ahorro de la nave.
Cómo elegir el arranque en tu instalación
El orden práctico que aplicamos en las naves de Navarra y La Rioja:
- Mira la potencia y la tabla de la ITC-BT-47. Por encima de 5 kW, descarta el directo salvo justificación.
- Pregunta si la máquina arranca con carga o en vacío. Si arranca cargada, el estrella-triángulo queda fuera.
- Valora la parte mecánica. Golpes de ariete, correas que patinan o producto que se cae de la cinta piden arrancador progresivo como mínimo.
- Comprueba si el proceso pide velocidad variable. Si es que sí, ve al variador.
- Revisa el cuadro y la línea. Cambiar el arranque obliga a recalcular protecciones y sección de cable al 125 %, no solo a sustituir un aparato.
Un motor bien arrancado dura más. Junto al mantenimiento preventivo de motores y a la clase de eficiencia adecuada, que vemos en motores IE3, IE4 e IE5, es de las intervenciones con mejor retorno en una instalación industrial.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los tipos de arrancadores para motores eléctricos?
Los cuatro habituales en baja tensión son el directo, el estrella-triángulo, el arrancador progresivo o suave y el variador de frecuencia. Existen además el arranque por autotransformador y por resistencias rotóricas, hoy poco frecuentes en instalaciones nuevas.
¿Qué es el arranque en estrella-triángulo?
Es un arranque a tensión reducida en dos tiempos. El motor arranca con los bobinados en estrella, con la tensión de red dividida entre raíz de tres, y a los pocos segundos un temporizador conmuta a triángulo. Reduce la corriente de arranque a un tercio, pero también el par.
¿Qué pasa si conecto un motor trifásico en triángulo?
Si el motor está diseñado para 230/400 V y lo conectas en triángulo a una red de 400 V, cada bobinado recibe raíz de tres veces la tensión prevista: corriente muy superior a la nominal, calentamiento inmediato y bobinado quemado en pocos minutos. Comprueba siempre la placa antes de puentear la caja de bornes.
¿Cuándo es recomendable un variador de frecuencia?
Cuando el proceso trabaja a carga parcial buena parte del tiempo: bombas, ventiladores, compresores de tornillo o cintas con producción variable. También si hace falta par completo desde parado o arranques muy frecuentes. Si el motor gira siempre igual y a plena carga, el ahorro es mínimo.
Conclusión
El método de arranque no es un detalle del cuadro: condiciona el pico de corriente, la tensión de toda la nave, la vida de la parte mecánica y el cumplimiento de la ITC-BT-47. Cuatro opciones, cada una con su sitio, y un error habitual: elegir por precio sin mirar cómo arranca la máquina.
En Electricidad JMC llevamos más de 30 años montando cuadros de maniobra para industria y agroindustria en Navarra y La Rioja. Medimos el arranque real de tus motores y te decimos qué conviene cambiar y qué no. Llámanos al 619 41 70 35 y te preparamos presupuesto sin compromiso.

