Entender la tarifa eléctrica industrial es el primer paso para dejar de pagar de más en una factura que, en muchas empresas de Navarra y La Rioja, supera los miles de euros al mes. La estructura de peajes 6.1TD y 3.0TD divide el coste en seis periodos distintos, penaliza los excesos de potencia y mezcla varios conceptos que rara vez se explican con claridad. En esta guía desglosamos cada término de la factura y, sobre todo, cómo ajustar la potencia contratada para pagar exactamente lo que tu instalación necesita, ni un kilovatio más.
Cómo funciona la tarifa eléctrica industrial: peajes 3.0TD y 6.1TD
Desde la reforma de peajes de 2021, todas las empresas españolas facturan bajo una de estas tarifas de acceso según su tensión y potencia:
- 2.0TD: suministros en baja tensión hasta 15 kW (pequeños comercios, oficinas, talleres pequeños). Dos periodos de potencia y tres de energía.
- 3.0TD: baja tensión con más de 15 kW contratados. Seis periodos tanto de potencia como de energía. Es la tarifa típica de naves industriales, hostelería con cocina y obrador, frigoríficos y talleres medianos.
- 6.1TD: alta tensión (entre 1 y 30 kV). Seis periodos de potencia y energía, con peajes más bajos por kWh pero costes fijos elevados. Habitual en bodegas grandes, industria agroalimentaria y fábricas.
La clave que diferencia la tarifa industrial de la doméstica es esa discriminación en seis periodos (P1 a P6), donde P1 es la franja más cara —laborables de invierno en horas punta— y P6 la más barata —noches, fines de semana y festivos—. Para entender cómo aprovechar esas franjas y desplazar consumos, conviene leer también nuestra guía sobre discriminación horaria y tramos para empresas.
Los dos grandes bloques de tu factura: potencia y energía
Toda factura industrial se compone de dos términos principales más una serie de conceptos menores. Saber cuánto pesa cada uno te dice dónde está el margen de ahorro.
| Concepto | Qué mide | Cómo se factura | |---|---|---| | Término de potencia | La potencia que reservas a la red (kW) | Fijo: €/kW y día, por cada uno de los 6 periodos | | Término de energía | La electricidad que consumes (kWh) | Variable: €/kWh según el periodo horario | | Excesos de potencia | Lo que superas la potencia contratada | Penalización por kW de exceso | | Energía reactiva | Consumo reactivo por encima del límite | Penalización si el cos φ es bajo | | Impuesto eléctrico + IVA | Tributos | % sobre la base | | Alquiler de equipos | Contador / maxímetro | Cuota fija mensual |
El término de potencia es un coste fijo: lo pagas reserves o no esa potencia. Por eso es el primer lugar donde buscar ahorro. El término de energía depende de tu consumo y de cuándo lo haces; ahí entran la eficiencia y el desplazamiento de cargas. Y los dos conceptos de penalización —excesos y reactiva— son dinero tirado que una buena gestión puede eliminar casi por completo.
Cómo optimizar la potencia contratada paso a paso
Optimizar la potencia contratada significa ajustarla a la demanda real de tu instalación en cada periodo. Ni tan alta que pagues capacidad que no usas, ni tan baja que dispares penalizaciones por exceso. Este es el proceso que seguimos en una auditoría:
- Descarga las curvas de carga. Tu distribuidora guarda el consumo cuarto-horario del último año. Con esos datos se ve la potencia máxima demandada (maxímetro) en cada uno de los seis periodos.
- Compara demanda real frente a potencia contratada. Si en P6 tienes contratados 100 kW pero nunca pasas de 60 kW, sobran 40 kW que pagas cada día del año.
- Calcula el punto óptimo por periodo. En 6.1TD y 3.0TD puedes contratar potencias distintas en cada periodo, y deben cumplir que P1 ≤ P2 ≤ ... ≤ P6. Esto permite contratar menos en las horas valle.
- Valora el coste de los excesos. A veces compensa contratar algo por debajo del pico absoluto y asumir un exceso puntual, porque la penalización sale más barata que reservar potencia todo el año.
- Tramita la modificación. El cambio de potencia se solicita a la comercializadora; la distribuidora puede cobrar derechos por el ajuste, pero el ahorro recurrente suele amortizarlos en pocos meses.
Un ejemplo realista
Una nave en La Rioja con 3.0TD contrataba 80 kW en los seis periodos "por seguridad". El análisis de curvas mostró que en P1-P2 (invierno, punta) sí necesitaba 78 kW, pero en P5-P6 nunca superaba los 45 kW. Reajustando a una escalera 78/78/70/60/50/45 kW, el término de potencia anual bajó un 22 %, sin un solo exceso en los meses siguientes.
Excesos de potencia y energía reactiva: las penalizaciones evitables
Dos conceptos hunden muchas facturas sin que la empresa sepa por qué.
- Excesos de potencia: cada vez que la potencia demandada supera la contratada en un periodo, el sistema aplica un recargo proporcional al cuadrado de la diferencia. Un arranque de motores mal escalonado o una máquina nueva pueden disparar estos costes. La solución suele combinar reajuste de potencia, arranque progresivo con variadores de frecuencia y, en casos puntuales, un maxímetro mejor gestionado. Sobre esto profundizamos en variadores de frecuencia y ahorro energético.
- Energía reactiva: motores, transformadores y balastros consumen energía reactiva que no produce trabajo útil pero que la compañía penaliza cuando el factor de potencia (cos φ) baja de 0,95. La corrección se hace instalando baterías de condensadores. En instalaciones medianas, la inversión se recupera muchas veces en menos de un año. Lo explicamos al detalle en compensación de energía reactiva en instalaciones industriales.
Eliminar estas dos penalizaciones es, casi siempre, la vía de ahorro más rápida: no requiere cambiar la actividad de la empresa, solo corregir la instalación.
Errores frecuentes al contratar la tarifa industrial
En las auditorías que realizamos en Navarra y La Rioja, los mismos fallos se repiten una y otra vez:
- Contratar una única potencia para los seis periodos, ignorando que las horas valle permiten contratar menos.
- Mantener la potencia heredada de una actividad anterior o de cuando la nave tenía más maquinaria.
- No revisar la factura tras una ampliación que añadió equipos y disparó los excesos.
- Confundir potencia con energía: bajar consumo no reduce el término de potencia, y viceversa.
- Ignorar la reactiva porque "siempre ha estado ahí", asumiendo una penalización fija mes a mes.
- No cruzar la tarifa con una auditoría energética, que detecta de golpe potencia, reactiva y consumos evitables.
Si tu empresa está obligada a auditarse, ese estudio es el momento ideal para revisar también la contratación; lo desarrollamos en auditoría energética obligatoria para empresas.
Conclusión: pagar por lo que usas, no por lo que reservas
La tarifa eléctrica industrial premia a quien la entiende. Ajustar la potencia contratada a la demanda real de cada periodo, eliminar los excesos y corregir la energía reactiva puede reducir la factura entre un 10 % y un 25 % sin tocar ni un solo proceso productivo. Y todo ello con una inversión que, en la mayoría de los casos, se amortiza en menos de un año.
En Electricidad JMC llevamos más de 30 años optimizando instalaciones industriales en Navarra y La Rioja: analizamos tus curvas de carga, calculamos la potencia óptima por periodo, dimensionamos baterías de condensadores y dejamos tu factura ajustada al milímetro. Si quieres saber cuánto estás pagando de más, llámanos al 619 41 70 35 o pídenos un estudio sin compromiso. Revisar la tarifa cuesta poco; arrastrar un sobrecoste todos los meses, mucho.
