Un cable demasiado fino no avisa antes de fallar. Se calienta poco a poco, el aislamiento se reseca, la tensión cae en el extremo de la línea y, un día, salta la protección o aparece un punto caliente donde nadie lo esperaba. Elegir la sección correcta de cable es una de las decisiones más baratas y más críticas de cualquier instalación eléctrica. Y sin embargo es donde más se improvisa, tanto en viviendas de Navarra y La Rioja como en naves industriales.
Esta guía explica, en lenguaje claro, de qué depende la sección de un cable, qué valores se usan habitualmente y por qué el número final siempre lo tiene que fijar un cálculo, no una tabla de internet.
Puntos clave
- La sección (en mm²) es la superficie del conductor de cobre, no su diámetro exterior.
- Depende de tres factores: intensidad, longitud de la línea y caída de tensión admisible.
- Una tabla orientativa sirve para hacerse una idea, nunca para dimensionar la línea definitiva.
- En viviendas, el REBT ya fija secciones mínimas por circuito (1,5 / 2,5 / 4 / 6 mm²).
- Un cable con sección insuficiente se calienta, pierde tensión y acorta la vida de los aparatos.
- En líneas largas manda la caída de tensión, no la intensidad.
Qué es exactamente la sección de un cable
La sección es el área del conductor metálico expresada en milímetros cuadrados (mm²). Cuando hablamos de un cable de 2,5 mm², nos referimos a la superficie del cobre por el que circula la corriente, no al grosor total del cable con su funda de plástico.
Cuanto mayor es la sección, más corriente puede transportar el cable sin calentarse en exceso, porque ofrece menos resistencia al paso de los electrones. Esa resistencia es la que convierte parte de la energía en calor. Por eso un conductor mal dimensionado desperdicia energía en forma de calor y, en casos graves, es un riesgo de incendio.
A modo de referencia, un cable de 2,5 mm² tiene un diámetro de cobre de aproximadamente 1,8 mm. Es un dato útil para identificar un cable a ojo, pero el criterio de diseño siempre es la sección, nunca el diámetro medido con un pie de rey.
¿De qué depende la sección de cable que necesito?
Tres variables mandan en el cálculo. Ignorar cualquiera de ellas lleva a errores.
1. La intensidad (los amperios que circulan)
La corriente depende de la potencia y de la tensión. En una línea monofásica a 230 V, la intensidad se calcula de forma orientativa dividiendo la potencia (en vatios) entre 230. Un aparato de 2.300 W consume alrededor de 10 A; uno de 3.680 W, cerca de 16 A. A más intensidad, más sección para no superar la temperatura máxima admisible del cable.
2. La longitud de la línea
Aquí está el error más común. Dos circuitos con la misma potencia pueden necesitar secciones distintas si uno alimenta un enchufe a 5 metros y otro una bomba a 60 metros. En tiradas largas, típicas en naves agrícolas, bodegas o explotaciones ganaderas de Navarra y La Rioja, la longitud obliga a subir sección aunque la intensidad sea moderada.
3. La caída de tensión admisible
Al recorrer el cable, la tensión baja. El REBT limita esa caída (orientativamente, un 3 % en circuitos interiores de vivienda y hasta un 5 % en líneas de fuerza, según el caso). Si la caída se pasa del límite, los motores rinden peor, las luces parpadean y los equipos sufren. En líneas largas, la caída de tensión es la que decide la sección, por encima de la intensidad. Este es exactamente el tipo de fallo que puede estar detrás de que parpadeen las luces de una instalación.
Tabla orientativa de sección según potencia
La siguiente tabla da una idea de las secciones habituales en cobre para líneas cortas monofásicas a 230 V. Es orientativa: no sustituye al cálculo por longitud y caída de tensión.
| Sección (cobre) | Intensidad orientativa | Potencia orientativa a 230 V | Uso típico | |---|---|---|---| | 1,5 mm² | ~10-16 A | Hasta ~3.450 W | Alumbrado, puntos de luz | | 2,5 mm² | ~16-22 A | ~3.680-5.000 W | Tomas de corriente generales | | 4 mm² | ~20-27 A | ~4.600-6.000 W | Lavadora, lavavajillas, termo | | 6 mm² | ~25-32 A | ~5.750-7.000 W | Cocina y horno | | 10 mm² | ~40-44 A | Líneas de fuerza | Derivaciones, cargas grandes |
Los valores exactos varían según el tipo de aislamiento, la forma de instalación (empotrado, bajo tubo, en bandeja) y la temperatura ambiente. Un mismo cable admite más corriente al aire que dentro de un tubo lleno de otros conductores.
En viviendas, el REBT ya fija la sección mínima
Para instalaciones de vivienda no hay que inventar nada: el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), en su ITC-BT-25, define los circuitos y su sección mínima. De forma resumida:
- Circuito de alumbrado: 1,5 mm², protegido a 10 A.
- Tomas de uso general: 2,5 mm², protegido a 16 A.
- Cocina y horno: 6 mm², protegido a 25 A.
- Lavadora, lavavajillas y termo: 4 mm², protegido a 20 A.
- Tomas de baño y auxiliares de cocina: 2,5 mm², protegido a 16 A.
La regla de oro es que la sección del cable y el interruptor magnetotérmico que lo protege deben ir siempre coordinados. Un cable de 1,5 mm² protegido con un magnetotérmico de 16 A es una instalación mal hecha: el cable puede calentarse antes de que salte la protección. Si tienes dudas sobre esa coordinación, conviene repasar las diferencias entre diferencial y magnetotérmico.
Qué pasa cuando la sección se queda corta
Cuando un cable transporta más corriente de la que su sección admite, ocurren tres cosas, casi siempre en este orden:
- Se calienta. El aislamiento envejece antes de tiempo, se vuelve quebradizo y pierde su capacidad de aislar.
- Cae la tensión. Los aparatos reciben menos voltaje del que necesitan y funcionan peor o consumen más.
- Aparece un punto caliente. Normalmente en una conexión o un borne, que es donde el problema se concentra. Es una de las causas típicas de que un enchufe se caliente.
En instalaciones industriales, este mismo problema explica muchos disparos aparentemente inexplicables y bornes descoloridos dentro del cuadro eléctrico. Una termografía suele detectarlo antes de que provoque una avería mayor.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calcular el mm² de un cable?
Se parte de la intensidad que va a circular (potencia dividida entre la tensión), se comprueba que la sección elegida no supere la temperatura admisible para esa corriente y, por último, se verifica que la caída de tensión en toda la longitud de la línea esté dentro del límite del REBT. Si la caída se pasa, se sube de sección. El cálculo definitivo lo debe hacer un instalador autorizado.
¿Qué sección de cable necesito para 2200 W?
Un consumo de 2.200 W a 230 V equivale a unos 10 A. Sobre el papel, un cable de 1,5 mm² soporta esa intensidad en un tramo corto, pero para un circuito de tomas de corriente lo habitual y recomendable es 2,5 mm², que da margen y cumple lo que pide el REBT para ese tipo de circuito. En tiradas largas puede hacer falta subir sección por caída de tensión.
¿Qué sección de cable necesito según la potencia?
Como orientación: hasta unos 3.450 W, 1,5 mm²; hasta unos 5.000 W, 2,5 mm²; para cocina y horno, 6 mm². Son valores para líneas cortas monofásicas a 230 V. Cargas trifásicas a 400 V, líneas largas o instalaciones en tubo requieren un cálculo específico.
¿Qué cable se usa para 230 V en casa?
Depende del circuito, no de la tensión. Para alumbrado se usa 1,5 mm²; para enchufes normales, 2,5 mm²; y para grandes electrodomésticos, 4 o 6 mm². La tensión doméstica es 230 V en todos ellos; lo que cambia es la corriente que va a circular por cada línea.
¿Puedo usar un cable de más sección "por si acaso"?
Sí, sobredimensionar nunca es un problema de seguridad: un cable más grueso se calienta menos y tiene menos caída de tensión. El único inconveniente es económico y de espacio, porque el cobre es caro y los cables gruesos son más difíciles de manejar en tubos y cajas. Lo que nunca hay que hacer es quedarse corto.
Un cálculo bien hecho se paga solo
Ahorrar en sección de cable es un ahorro falso: se paga después en energía perdida, en averías y, en el peor de los casos, en un incendio. En una reforma, dimensionar bien las líneas cuesta poco más que hacerlo mal, y marca la diferencia entre una instalación que dura décadas y otra que da problemas desde el primer año. Es una parte clave de cualquier reforma de instalación eléctrica en vivienda antigua.
En Electricidad JMC llevamos más de 30 años dimensionando y ejecutando instalaciones eléctricas en Navarra y La Rioja, desde viviendas hasta naves industriales y explotaciones agrícolas. Si tienes dudas sobre la sección de una línea, vas a hacer una reforma o notas cables o enchufes que se calientan, llámanos al 619 41 70 35 y lo revisamos sin compromiso.

